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En Barossa Wine Shop trabajamos para que cada botella cuente una historia: la de una bodega independiente, una región con carácter y un momento de cata que se disfruta sin prisa. Creemos que el vino se aprende bebiendo, compartiendo y preguntando.
Nuestra historia
Barossa nació en 2016 con una convicción simple: el vino artesanal merece un espacio donde se explique sin pretensiones. Lo que comenzó como una selección de doce etiquetas en una mesa de madera, hoy es un proyecto editorial con catas mensuales y un club de suscripción que cruza fronteras.
2016 — El primer mostrador
La primera selección reunió etiquetas de pequeños productores de Baja California y Mendoza. Cada botella se acompañaba de una ficha manuscrita con aromas, cuerpo y sugerencias de maridaje. Esa libreta se convirtió en el germen de nuestras guías de cata.
2019 — Las catas en casa
Organizamos nuestra primera cata virtual con seis participantes y tres botellas enviadas a domicilio. La experiencia reveló una necesidad real: la gente quería aprender, pero no siempre tenía acceso a bodegas o tiendas especializadas. Así nació el formato que hoy repetimos cada mes.
2022 — Un punto de inflexión
Recibimos una propuesta para distribuir en grandes cadenas comerciales. La rechazamos. Preferimos mantener relaciones directas con bodegas independientes y conservar la curaduría que nos distingue. Esa decisión definió nuestro carácter: preferimos profundidad a volumen.
48
Bodegas colaboradoras
Cada una seleccionada por su compromiso con la viticultura artesanal y su identidad regional.
36
Catas virtuales realizadas
Con kits enviados a hogares en México y Estados Unidos, guiadas por enólogos invitados.
1200
Suscriptores del club
Selecciones trimestrales que exploran una región, una variedad o una técnica de vinificación.
Nuestra trayectoria
Desde la primera selección de etiquetas artesanales hasta el club de suscripción trimestral, cada etapa ha respondido a una misma pregunta: cómo acercar la cultura del vino a quienes quieren aprender sin rodeos.
2019
Todo comenzó con ocho botellas de bodegas familiares y un grupo de amigos que querían entender qué significaba realmente un vino de parcela. Aquella noche definió el formato que hoy nos acompaña: copas, conversación y notas de cata sin tecnicismos.
2021
Dejamos de depender de catálogos genéricos y empezamos a visitar personalmente cada bodega. La selección se redujo a menos de cuarenta etiquetas, pero cada una llegaba con una historia verificada y una sugerencia de maridaje con productos locales.
2023
La distancia dejó de ser un obstáculo. Diseñamos kits de cata que viajan en cajas de cartón reciclado, con tres botellas, fichas impresas y una guía de aromas. Cada sesión mensual reúne a personas de distintas ciudades alrededor de la misma mesa.
2024
Cada trimestre seleccionamos un tema: viñedos de altura, blancos de costa o tintos de guarda breve. Los suscriptores reciben tres botellas, notas de cata ampliadas y una entrevista con el enólogo detrás de la etiqueta principal.
2025
Publicamos nuestra primera guía impresa sobre regiones productoras y procesos de vinificación, escrita junto a enólogos independientes. El objetivo sigue siendo el mismo: que cualquier persona pueda abrir una botella y saber qué está mirando, oliendo y saboreando.